

La obra de Raúl explora la geometría como un lenguaje visual capaz de crear espacios, profundidad y diferentes efectos que juegan con nuestra percepción.
La colección destaca por la repetición de formas y colores, así como por los contrastes cromáticos, que generan una interesante sensación de movimiento y hacen que cada obra parezca transformarse según el tiempo que se observa. Detrás de cada composición hay un trabajo muy preciso y minucioso, donde cada línea, cada color y cada forma ocupan su lugar para conseguir un conjunto equilibrado.
Son obras llenas de simetría e ilusiones ópticas que invitan al espectador a detenerse, descubrir nuevos detalles y dejarse llevar por un efecto visual dinámico y envolvente.